Asturianos en Atenas

Cuaderno de viaje de nuestros reporteros

Asturianos en Atenas

- febrero de 2011Sergio Rodríguez 

Definitivamente Atenas, no acepta término medio.
Y como tal, quizá nunca encuentren ninguna objetividad en descripciones o comentarios acerca de la ciudad… por cierto… tampoco en estas líneas!!
La capital griega o decepciona o enamora y un servidor, se apunta a lo segundo sin dudarlo.
Cada historia, cada rincón, sus gentes y costumbres, el soublaki, aun salivo sólo de pensarlo, o cada segundo allí… se echan de menos.
Desde que pisas suelo heleno todo es choque y contraste.

El pasado más clásico y glorioso que nos mostrará Pedro, reconocido helenista a nivel internacional, de la Acrópolis o Roca Sagrada, cuna donde descansa el majestuoso Partenón contrasta con el presente más decadentoso.
Permitan esta la licencia de sacarme de la manga la mezcla lingüística entre decadente y maravilloso pero choca que una ciudad que no es precisamente la más cuidada ni ordenada del mundo pueda atraerte tanto.
Y es que no atraviesan precisamente su mejor momento. Eso sí, cada ateniense se esfuerza y mucho, en cambiar la situación.
Para guiarnos por este día a día de la Atenas actual quien mejor que un asturiano que lleva allí 41 años. Constantino. Con él conoceremos a los atenienses. Luchadores, pícaros y espontáneos.

Pronto comprobarán que ésta es una gran ciudad. Basta con dejar que Nuria y Natalia, dos jóvenes estudiantes de psicología les lleven hasta el punto más alto de la ciudad, el Monte Licabeto. La palabra “gran” cobra desde aquí su máximo significado. Sobretodo en extensión porque Atenas es enorme!
Con ellas no todo será mirar. Día de compras en mercados callejeros como el de Monastiraki y una buena cena típica pondrán la guinda al día.

Joaquín, a punto de acabar su beca en la embajada comercial española, se encargará de mostrarnos algunos de los secretos más recónditos. Callejuelas blancas y azules al más puro estilo isleño pero sin salir de la ciudad o el mítico Estadio Olímpico, el Kalimarmaro.
Bueno y alguna sorpresa: ¿Imaginan una antigua casa medio derruida albergando una galería de arte que a su vez es un bar de copas?

¿Real Madrid o Barcelona? te preguntan todos al oírte hablar en español. Pues es una pregunta importante, el fútbol es una religión. Luis nos llevará hasta el Infierno Griego. El estadio de Olimpiacos.
Bueno eso si salimos bien parados de nuestro viaje en taxi. El tráfico de Atenas no es precisamente una balsa de aceite.

Les sonarán Mikonos o Santorini ¿verdad?. Islas paradisíacas de lujo y desenfreno estival… pues en Grecia aseguran que ambas envidian a Syros. La Isla diferente y lugar de residencia de María. Su colorido, todo un espectáculo para la vista.

Y acabamos de lo más revolucionarios. La juventud más luchadora y reivindicativa, dicen, es la de Atenas. Nos lo demuestran Jorge y Ane, estudiantes de historia, aun sorprendidos de lo que encontraron al entrar en la Universidad.
O por el barrio de Exarhia, el barrio anarquista por excelencia en Europa. Premio para el que encuentre un centímetro cuadrado libre de graffitis.

Como recomendación general, antes de visitar esta ciudad y que me perdonen los editores de guías turísticas… piérdanse por su calles y por supuesto contemplen una y otra vez el Partenón. De día y de noche y si les sobra tiempo… de noche y luego de día. Cada rincón merece el viaje pero cuidado… si la viven… enamora!!


Sí, definitivamente Atenas no acepta término medio.
Disfrútenla y sobretodo no se olviden de visitarla al menos una vez en la vida.
O más de una como seguro haré yo.