Asturianos en Costa Azul

Cuaderno de viaje de nuestros reporteros

Asturianos en Costa Azul

- julio de 2011María Luengo 

Cuando a una le comunican que su próximo viaje será a la Costa Azul, lo que le viene inmediatamente a la cabeza es Cannes y su festival de cine, Mónaco y su derroche, Saint Tropez y sus yates, Niza, Matisse, y glamour, mucho glamour.

Y no iba del todo desencaminada, ya que todos y cada uno de estos ingredientes han formado parte de nuestro recorrido por la riviera más exclusiva de Europa. Más de 110 kilómetros de costa, de aguas cristalinas y playas para todos los gustos, con la arena más blanca y fina o las piedras más dañinas o agradables.

Desde que en 1956 la actriz Brigitte Bardot y sus bikinis la pusiesen de moda, la Costa Azul ha traído a miles de grandes personalidades del mundo del cine y otras realezas de la sociedad. Zona de habitual veraneo para millonarios a los que la crisis mundial parece no haberles afectado, y también lugar de peregrinación para simples turistas, alejados del lujo y el derroche, cuya misión se basa en mirar, contemplar, y observar a los primeros y sus excentricidades.

Si no fuese porque la Costa Azul es bella es toda su extensión, porque los pueblos del litoral guardan ese enorme encanto entre lo más característico de las villas italianas, porque el Mediterráneo alegra con su color, y el sol ilumina con su luz, a una personalmente no le hubiese atraído demasiado todo ese mundo inalcanzable de riqueza y caprichos llevados al extremo.

Pero afortunadamente no hay nada mejor que viajar, y conocer lugares y gentes con las que vivir la auténtica realidad de nuestros destinos. Y así, gracias a Margarita, Alberto, Cova, Marta, Hugo, María y las Julias pudimos descubrir la verdadera Costa Azul. La del día a día, la que nos proporcionaron las personas que todos los días han de ir a trabajar, que no pueden permitirse dejar el sueldo de un mes en una jornada de yate, las que han de buscar sitio para aparcar sus citroen o renault, las que aún teniendo un buen nivel de vida, son conscientes del circo al que puede llegar todo eso que les rodea. Pero personas que, en definitiva, disfrutan de un bello paisaje, de un clima agradable, de los rincones más encantadores, de las múltiples opciones de disfrute que proporciona el mar, de ver crecer a sus hijos en un país y en una zona en la que la situación económica dista, para mucho mejor, de la que tenemos por desgracia en España.

Por eso el viaje es más que recomendable. El que nosotros les proponemos en nuestro Asturianos en el Mundo, gracias a nuestros nuevos amigos, y el que ustedes pueden hacer en cualquier momento ya que la distancia que nos separa de la Costa Azul es asequible (unas 14 horas en coche, y a penas dos horas en avión desde Madrid). No se pierdan la Vieja Niza, Mónaco, pequeños pueblos como Villefranche o Sainte Maxime, lugares famosos como Saint Tropez cuyo verdadero encanto es callejear por sus callejuelas, o Cannes y su playa. Eso sí, a ser posible, la cartera cargada. Los precios son sensiblemente más altos. ¡Buen viaje!