Asturianos en Múnich

Cuaderno de viaje de nuestros reporteros

Asturianos en Múnich

- marzo de 2011Luis Serrano 

Según un diario británico, el pasado año Munich fue escogida como la mejor ciudad del mundo para vivir tranquilo, y nosotros pudimos corroborarlo junto con los siete asturianos que han echado raíces en la capital del estado de Baviera. Munich enamora al visitante desde el primer día por su arquitectura, su historia, sus coches y sus cervezas....pero sobretodo por su tranquilidad y seguridad. Nada más aterrizar, tuvimos que dejar a un lado todas nuestras premisas sobre la persona alemana, definida en nuestras mentes como fría y muy seria, siendo realmente gente hospitalaria y muy afable con el turista.

Nuestro recorrido comienza en el corazón de la ciudad, en la famosa plaza de “Marienplazt”, lugar en donde se ubica el afamado carillón en el antiguo Ayuntamiento, y la Catedral reducida a escombros durante la Segunda Guerra Mundial pero reconstruida fielmente hace apenas 15 años. Dos símbolos que recorreremos con Alejandro, nuestro experto guía.

Otro de los emblemas de la ciudad es la zona Olímpica, instalaciones que albergaron los Juegos Olímpicos de 1972 y que preside su amplia torre de casi 200m de altura. Hasta tan alta cumbre nos subimos con Tomás y su familia, para divisar Munich desde lo más alto antes de asistir a una prueba atlética nocturna en la que corría este gijonés de pro, quien prepara a conciencia el poder asistir al campeonato del Mundo de Duatlón que se celebrará a finales de año en su ciudad natal. ¿En qué posición habrá terminado?

Munich está muy vinculada al sector automovilístico al ser la sede de BMW. Israel, diseñador de motores de la firma alemana, nos mostrará su mundo, el de la velocidad y el lujo. ¿Quieren saber cuál es el coche más caro de la ciudad?

La historia más reciente de Munich apunta solamente en una dirección: Adolf Hitler, genocida y fundador del II Reich que exterminó a siete millones de seres humanos por el simple hecho de ser judíos. Una etapa de la que a los muniqueses no les gusta hablar pero sí la recuerdan con sus numerosos monumentos o edificios relacionados con esa oscura época nazi, y que permanecerán para que nadie olvide el pasado, así no volverá a ocurrir. Así nos lo cuenta Nicolás, quien además nos llevará hasta el Munich más diplomado, sus universidades de las que salieron quince premios Nobel o el actual Papa Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, entre otros.

Pero Munich no sólo es historia, también es conocido tener el mercado al aire libre de todo el país. Por el llamado “Viktualienmarkt”, Beatriz nos mostrará su amplia variedad de productos de la huerta, muy parecidos a los asturianos, aunque no en el precio.

Con Edelweiss, saborearemos un buen desayuno típico bávaro: salchichas, mostaza, pan salado y medio litro de cerveza...necesitábamos coger fuerzas para conocer uno de las zonas verdes urbanas mas grandes del mundo, el “Englischer Garten” o parque inglés, con más de cuatro km² de extensión, cuidados al mínimo detalle y en donde los amantes del surf tienen su propia ola, y eso que están muy lejos del mar.

Silvia nos invitó a cenar en la cervecería más antigua de la ciudad, para mostrarnos la gastronomía muniquesa. Con jarra en mano brindamos al grito de: ¡prost! ¡Salud! Para poder regresar a esta bellísima ciudad, denominada pequeña aldea de un millón de habitantes.

Fotos de nuestro viaje: