- diciembre de 2012María Luengo
Visitar, en estos tiempos nuestros, un país tan aparentemente idílico como Suiza no sabe una si interpretarlo como una provocación o como un aliciente. Lo primero, porque las frías cifras te dejan pasmada. Las de los salarios, desempleo, economía, etc... También, para ser justos, las otras, las de los elevadísimos precios. Lo segundo, porque por esa misma riqueza y su forma de vida una se pregunta si no deberíamos aprender de los suizos,…Ver el programa